Noticias científicas abril 2014

abril

Este mes ha ocurrido un gran acontecimiento digno de dedicarle nuestro reporte mensual. Se trata  del anuncio del Instituto Nacional de Salud de los E.E.U.U. (NIH por sus siglas en inglés) sobre el radical cambio en las políticas para aprobar futuros estudios clínicos en el campo de la salud mental. El anuncio es tan relevante que ya se puede leer en la revista Nature del mes de marzo.

¿En qué consiste el anuncio? Que el NIH ya no aprobará –a partir de junio de 2014- estudios clínicos que tengan como objetivo la eliminación de sintomatología. En otras palabras, el objetivo de las investigaciones ya no puede ser inhibir o controlar la sintomatología sino ahora debe ser encontrar una explicación biológica de las causas del efecto o no de las intervenciones probadas.

La nueva política es tanto o más impopular como el anuncio del año pasado de que el NIH abandonaría el uso del entonces recientemente publicado DSM-5 al estar enfocado sólo en la clasificación de os pacientes y no en el estudio y comprensión de los trastornos.

Sin embargo, desde Actualidad Clínica en Psicología podemos dar cuenta de que va la nueva política del NIH, si nos damos a la tarea de revisar los estudios clínicos de los últimos 20 años. Un rápido análisis de datos nos permite corroborar que los estudios clínicos financiados por el NIH dejan de lado las explicaciones de causalidad entre la biología del cerebro y las manifestaciones clínicas, buscando hallazgos principalmente correlativos que no permiten establecer reglas claras de causalidad. Esto ha llevado a la farmacoterapia a una decadencia flagrante en el área de investigación de nuevos mecanismos de acción para padecimientos psiquiátricos y a varias intervenciones psicológicas en las más mediocres de las explicaciones de su efecto.

Hoy por hoy es muy fácil encontrar artículos sobre correlación entre factores de riesgo y desarrollo de sintomatología, como el reciente artículo del boletín Evidence-Based Mental Health que establece de manera sistemática y relevante los predictores para el desarrollo de sintomatología psicótica. Bien. Pero no va más allá de un estudio de correlación entre dichos factores, cuando lo ideal sería evaluar qué tipo de cambios ocurren a nivel cerebral para que dicha sintomatología se manifieste.

Aplaudimos la decisión del NIH y estamos seguros que repercutirá en cambios similares en los institutos homólogos en el mundo y mejores diseños experimentales que permitan avanzar en el entendimiento y atención de la salud mental.

 

Fin del artículo. Por favor ignore la publicidad intrusiva ajena a nuestro portal.

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    Monroy-Fonseca, Cesar Andrés. "Artículo". Actualidad Clínica en Psicología. http:// actualidadclinica. wordpress.com. México. Fecha del artículo

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