La terapia de exposición sigue siendo la mejor opción para el tratamiento de desórdenes fóbicos
Una de las primeras aplicaciones clínicas del conductismo fue el tratamiento de los desórdenes fóbicos (DF) a través de la técnica denominada Exposición Progresiva (EXP). El furor provocado por su efectividad llevó a algunos psicólogos al servicio de las fuerzas militares durante la guerra fría a utilizar la EXP en situaciones que hoy consideraríamos tortura. Debido a esta huella histórica, los proponentes de otras aproximaciones teóricas consideran la EXP como obsoleta. Actualmente contamos con otras modalidades terapéuticas, cada una con su particular enfoque teórico: farmacoterapia (FARM), reestructuración cognitiva (TRC), terapia cognitivo conductual (TCC) y terapia psicodinámica focal (TFOC). En esta revisión sistemática revisamos los resultados más actuales de estudios meta-analíticos para dilucidad la modalidad terapéutica más efectiva para los DF.



